Sobre nosotros
FAMILIA ODJ – Obras de Justicia
En FAMILIA ODJ somos un grupo de creyentes en Cristo que ha decidido vivir el evangelio más allá de las palabras. Creemos que el “lino fino” del que habla Apocalipsis 19:8 son las acciones justas de los santos: vidas que reflejan el carácter de Jesús a través del amor, la misericordia y la restauración.
No nos identificamos con ninguna denominación o estructura religiosa. Somos una familia espiritual que busca caminar guiada por el Espíritu Santo, con la Biblia como fundamento, abrazando la justicia del Reino de Dios como un estilo de vida, no como un discurso.
Inspirados en Isaías 58 y 61:
Servimos a los necesitados, entendiendo que el verdadero ayuno es soltar las cadenas de injusticia.
Anunciamos buenas noticias a los quebrantados, acompañando procesos de sanidad interior y restauración.
Trabajamos para levantar al caído, dignificar al olvidado y abrazar a quienes el sistema ha descartado.
Nuestra misión es sencilla pero profunda: predicar a Jesucristo a través de obras de justicia, para que cada persona pueda experimentar en lo práctico el amor del Padre, la gracia del Hijo y el poder del Espíritu Santo.
Somos FAMILIA ODJ: no construimos un nombre, construimos vidas.
¿Qué es la Justicia?
La Justicia es el corazón de Dios, volviendo a palpitar en el pecho del hombre.
Dios poniendo todo en el orden correcto según su corazón: la relación con Él, con los demás y con la creación.
No es solo “ley”, ni “castigo”
Vivir conforme al carácter de Dios (santo, fiel, verdadero, misericordioso).
Tratar al prójimo como Dios lo haría.
Defender al débil, al pobre, al oprimido.
Romper yugos de injusticia, no solo “portarse bien”.
¿Qué son las obras de Justicia?
Son acciones concretas que salen de un corazón alineado con Dios, y que reflejan su carácter: amor, misericordia, verdad, fidelidad y rectitud.
No son solo “cosas buenas” en general, sino obras que Dios llama justas, porque:
No son para salvación, pues somos salvos por Gracia.
Nacen de la fe (obediencia) en Cristo.
Se hacen por amor, no por interés.
Buscan la voluntad de Dios, no la gloria humana.
¿Qué no es la Justicia Biblica?
Justicia no es legalismo religioso
No es:
Cumplir reglas externas para “verse espiritual”.
Mucho ayuno, culto, reuniones, pero sin amor ni obediencia real a Dios.
Dios mismo lo rechaza en Isaías 1 e Isaías 58: mucho rito, pero siguen oprimiendo, mintiendo y siendo injustos → Dios no lo llama justicia.
Mucha forma espiritual + cero misericordia = injusticia espiritual.
Justicia no es “ganarse” la salvación
No es:
Hacer buenas obras para comprar el favor de Dios.
Creer que “como hago cosas buenas, ya estoy bien con Dios”.
La Biblia es clara:
No somos justificados por nuestras obras, sino por la obra de Cristo.
Cuando trato de justificarme a mí mismo, anulo la gracia.
Justicia no es decir: “yo soy justo porque me porto bien”, sino aceptar que Cristo es mi justicia y, desde ahí, vivir diferente.
Justicia no es solo castigo y venganza
La justicia de Dios no es solo:
“Que Dios castigue a los malos”.
“Que a los malos les vaya mal y a los buenos les vaya bien”.
Dios castiga, sí, pero su justicia siempre está unida a:
Misericordia
Paciencia
Llamado al arrepentimiento
Restauración del que se vuelve a Él
Si mi idea de justicia solo celebra la destrucción del otro, y no desea su arrepentimiento y restauración, eso no es justicia bíblica.
Justicia no es favoritismo ni conveniencia
No es:
Ser “justo” con unos y hacerme loco con otros.
Defender la justicia solo cuando me conviene o cuando me beneficia.
La Biblia condena el favoritismo, el soborno, la parcialidad en juicios. Dios no se vende, no negocia su justicia según el dinero, el estatus o el apellido.
Donde hay doble cara, intereses ocultos y acomodo político, eso no es justicia del Reino, aunque se vista de “cristiano”.
Justicia no es pura apariencia espiritual
No es:
Tener título, ministerio, plataforma o fama.
Predicar fuerte, pero vivir contrario al mensaje.
Jesús fue durísimo con los fariseos (Mateo 23):
se veían súper correctos por fuera, pero por dentro eran injustos, hipócritas, sin misericordia.
Mucha doctrina sin fruto, mucha palabra sin obras de amor no es justicia.
Justicia no es solo “justicia social” sin Cristo
La Biblia sí incluye:
Pobre, huérfano, viuda, extranjero, oprimido.
Pero justicia bíblica no es solo activismo humano.
Cuando:
saco a Cristo del centro,
sustituyo el evangelio por pura agenda humana,
o convierto la “justicia” en ideología sin arrepentimiento ni nuevo nacimiento…
Eso puede ser causa, militancia, política… pero ya no es la justicia del Reino, aunque use lenguaje de “amor y derechos”.
Justicia no es indiferencia “espiritualizada”
No es:
Decir “yo oro, pero no me meto” mientras veo injusticia delante de mí.
Usar frases como “Dios sabe” o “Dios juzgará” para justificar mi pasividad.
Santiago dice que si ves a tu hermano con necesidad y solo le dices “ve en paz”,
pero no haces nada teniendo cómo ayudar → esa fe está muerta.
“Espiritualizar” la indiferencia no es justicia, es comodidad.
Según la Biblia, justicia NO es:
Cumplir ritos sin amor ni misericordia
Tratar de ganarse la salvación por obras
Solo pedir castigo para otros sin buscar su restauración
Acomodar la verdad según conveniencia o favoritismo
Tener apariencia espiritual sin fruto real
Hacer activismo sin Cristo en el centro
Esconderme tras excusas “espirituales” para no amar, no servir y no restaurar.